El acceso a los medicamentos es uno de los campos de mayor inequidad en Argentina, donde quienes tienen menor cobertura de servicios de salud (desocupados, trabajadores informales) pagan mayores costos por la medicación que quienes tienen mejores coberturas. Con niveles crecientes de desocupación y un aumento de los precios de los medicamentos que en los últimos años superó el 400%, miles de personas se enfrentan a la problemática de no acceder a los medicamentos esenciales para garantizar su calidad de vida.
A través de nuestro Banco Comunitario de Medicamentos, 35.000 personas que viven en situación de pobreza y no pueden acceder a los medicamentos para tratar sus enfermedades reciben su medicación. A través de una red nacional de distribución de medicamentos, conformada por hospitales, centros de salud y organizaciones sociales, reciben sus remedios población rural y urbana, pueblos originarios, adultos y niños.
Personas como Guillermo, de 52 años, diabético y -producto de haber perdido su trabajo 2 años atrás-, con depresión y ataques de pánico. No cuenta con cobertura de Salud y consume tiras reactivas para medir el nivel de glucosa, dos hipoglucemiantes y los psicofármacos para su depresión. Vive con su mujer y su hija menor y solo cuentan con la ayuda de los dos hijos mayores que además mantienen sus propios hogares.
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